Me pide usted que ¿me acuerde de mi primera lectura?
No está ni tibio.
¿Qué cosa recuerdo?
Recuerdo que mi hermano fue el primer universitario de la familia...él tiene 32 años, se graduó hace diez, once, doce...hace rato ya, así que, nunca nadie leyó antes que él...los libros no eran lo mío, mi herencia genética me lo estaba validando, hasta que apareció Elvin Basto e hizo doble titulación, ahí, tuve que pensar en mi futuro universitario. En el colegio la vida no pesaba tanto, yo me sentaba y sentía cómo el horario me llevaba y me traía, qué delicia, no tener que controlar tanta conciencia. En el tecnológico tuve que haber leído algo, pero, se lo digo con el corazón en el puesto y el cerebro perturbado, no recuerdo nada que me haya gustado; ese es mi criterio: es bueno porque me gusta; ¿la crítica literaria? se la dejo a la escuela de idiomas y a sus venerables miembros; pero si usted me pide que me apegue a las normas, me le apego sin asco, bueno, con asco, pero sin mente. Digo, fue cuando el hijo mayor de mi papá coronó el Programa de Derecho y luego el de Economía, cuando desperté, "mi profe" como lo llamo de cariño, tuvo mucho que ver en mi toma de conciencia. Es que la universidad cambia a las personas, las normas cambian el carácter de mi raza, pero claro, que es mejor así, si no es a través de la línea recta que nos trazan, jamás conoceríamos las curvas, nunca me habría podido salir por la tangente. Es que ésto no se trata de mí, se trata de él, que fue el papá que siempre tuve, pero que no me crió. Mi hermano, que me decía: busque en el diccionario, cuando yo le preguntaba el significado de una palabra; cosas tan simples como esas, que terminan por meterlo a uno en la conciencia. No recuerdo que me haya sugerido libros, ¿para qué sugerir títulos? si yo convivía con su conducta, sí, en pretérito imperfecto, porque se me fue, hace rato se me fue lejos, para el Norte, donde la vida, dice él, es más calidosa. Esta es mi biografía, pero, es que yo soy él, soy mi hermano, soy Elvin, y los que nos conocen lo saben y lo atestiguan. Me confunde esta actividad, porque debo escribir sobre mi proceso de lectura, pero, eso es muy personal, yo le cuento de mi orgullo, del que también se cultivó en los testículos de Rodrigo Basto y se gestó en Rosalba Guio. Porque él es el origen de mi proceso. Porque marcó mi vida. Porque nunca se lo dije, y ahora se lo escribo, así no lo lea. ¿Quiere nombres propios? Kafka, Arthur Conan Doyle, Natalia. Escoja uno, ese no es mi favorito...escoja otro...ése tampoco, escoja otra...por ahí va la tendencia; yo sé que a usted no le importa, pero ella escribe cosa seria. Gracias, me desahogué, espero que ésto se pueda valorar y que me sirva para aprobar, adiós.
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