Son dos películas, una colombiana y la otra norteamericana.
Una se desarrolla en Bogotá y la otra en Kentucky.
Comparten muchas ideas, por ejemplo, el deseo por poseer una fortuna que se cuantifique con una divisa. La pobreza está presente en ambas cintas, sin embargo, Larry Flynt supera a Diógenes Hernández en ese aspecto, pues vemos que a medida que se desarrollan las historias, uno llega a ese estado deseado (Larry) y el otro se estanca en la pobreza. Eso en cuanto al poder adquisitivo; frente a lo que llamaríamos "autoridad", el norteamericano vuelve a superar al colombiano, porque el Señor Flynt, con todo su dinero, y bueno, su carácter, logra dominar su ámbito social; mientras el pobre Diógenes no se respeta ni a sí mismo. A través del tiempo que transcurre en los largometrajes, podemos ver, cómo uno se hace más poderoso, y el otro más miserable. Larry, llega a tener tanto poder, que puede doblar todo un sistema de valores reflejado en las leyes. Diógenes está tan hundido en la miseria que su esposa le entrega los orgasmos a su sobrino. Larry tiene tecnología, una casa gigante, cosa que no consiguió gratis, atrajo todo eso con la ambición y el trabajo; El sargento Hernández, como se presenta Diógenes, tiene la ambición, pero no tiene una pizca de buen trabajo, y eso se ve reflejado en su paupérrima tecnología, en sus amplias deudas,; una característica importante de Diógenes, es el engaño: soborna, miente, y eso le sustrae el poco poder que pueda tener; en cambio, Larry, está marcado por su honestidad, que raya con la convención social. En The People vs Larry Flynt, el protagonista se enfrenta a la oposición de la sociedad, como ente general, como cuerpo sin carga emotiva, a diferencia de La Gente de la Universal, donde Diógenes, se ve enfrentado a la puesta en duda de su poder, por parte de su sobrino, que no acata sus indicaciones. De su esposa, que se niega a sentir pasión por él, no es que ella sea mala, es que él es un perdedor. El poder que posee Larry le termina costando el movimiento de sus piernas, la vida de su esposa de Althea, un largo tiempo de depresión. A Diógenes le cuesta menos, su ínfimo poder, le pide a cambio: la vida.
Eso me da pie, para pensar en el cuerpo:
Larry, que posee mucho poder, se descontrola tanto que entra en deterioro supremo de su cuerpo, llega un punto, que a causa de la perdida del movimiento de sus piernas, efecto provocado por la exigencia de su "libertad de expresión", que creo yo, era más un deseo de dominio, que cualquier otra cosa; entra a consumir fármacos, por la escena, uno infiere que, se inyecta morfina, su esposa Althea, en el acto que la sepultaría, se inyecta y, aparece la adicción. El proceso que vive Larry, es bastante crudo, en su historia, es internado en un psiquiátrico, a causa de su comportamiento frente a la "ley". Diógenes, no tiene esos problemas, porque ante la mínima señal de autoridad, saca su billetico y cancela el permiso. No tiene problemas con fármacos, su problema es más psicológico que físico, porque es cargar con el fracaso, y la sospecha de que su esposa lo engaña. Pero vemos en Diógenes, a un ,dizque Sargento, que no tiene un aspecto que lo sustente, es decir, está fuera de forma, no es agradable a la vista. Frente a la oportunidad de serle infiel a sus esposa, Diógenes no duda, y parece como si se justificara en su hombría. Larry, acompañado de su esposa, decide llevar una vida sexual bien activa y variada, es un reflejo de la excentricidad del dinero, cuando se tiene dinero, ese tipo de placeres se vuelven más reales. Creo yo, que Diógenes sale mejor librado, pues no sufre tanto Larry, al colombiano le viene la muerte y ya, no sabemos qué más pueda sentir, mientras al norteamericano, le viene tragedia tras tragedia.