jueves, 11 de septiembre de 2014

Técnicas según don A Donis

Primera Técnica
Equilibrio-Inestabilidad











Segunda Técnica
Simetría-Asimetría



















Tercera Técnica
Regularidad-Irregularidad







Cuarta Técnica
Simplicidad-Complejidad








Quinta Técnica
Unidad-Fragmentación











Sexta Técnica
Economía-Profusión









Séptima Técnica
Reticencia-Exageración












Octava Técnica
Predictibilidad-Espontaneidad












Novena Técnica
Actividad-Pasividad








Décima Técnica
Sutileza-Audacia












Undécima Técnica
Neutralidad-Acento









Duodécima Técnica
Transparencia-Opacidad









Decimotercera Técnica
Coherencia-Variación








Decimocuarta Técnica
Realismo-Distorsión











Decimoquinta Técnica
Plano-Profundo










Decimosexta Técnica
Singularidad-Yuxtaposición













Decimoséptima Técnica
Secuencialidad-Aleatoriedad










Decimoctava Técnica
Agudeza-Difusividad












Decimonovena Técnica
Continuidad-Episodicidad


Ninfomanía y Totoro, mera paja mano

Pura paja, se le dice aquí en mi casa al que dice mentiras, y es que ambas cintas manejan un alto contenido de ficción, pero a su vez, ambas muestran la realidad tal cual.
Ficción, porque por ejemplo, Ninfomanía es un relato de una muchacha a un señor. Cosa que no se sabrá si es real o una simple invención de la protagonista, me recuerda ese escrito de Vargas Llosa: El ciaje de Odieso y Penélope. Totoro es una película de dibujos animados, así que, es una representación explícita de la realidad. Tanto la oriental como la occidental, ofrecen al consumidor puntos de reflexión: por ejemplo, Totoro lo incita a usted en creer en lo imposible, a hacer que lo metafísico altere su estado físico, es lo que hace el animalito que juega el papel de protector y ayudador de las pequeñas. En Ninfomanía, se brinda un punto de vista crudo, como la realidad inmediata, se muestra lo difícil que es la condición humana, y ello, nos lleva a buscar alternativas. Son extremos de la creación, dice el criterio, porque uno manifiesta el estado intangible para manipular lo tangible, y el otro, muestra al cuerpo, teniendo efecto sobre la psiquis.
Ambas son igual de válidas, Ambas poseen referentes, en Nifomanía, se alude a la técnica del pescador profesional, del músico diestro en la materia. En Totoro, se muestra la vida del humano que trabaja en el cultivo de arroz. Es curioso ver, por ejemplo, cómo en Ninfomanía, el dolor de la protagonista ha pasado, y se siente tranquila relatando su historia, mientras en Totoro, de la calma se va a la angustia, pero al final vuelve a la calma.
Las representaciones sociales, en Ninfomanía, rayan con la intimidad del ser, nadie quiere hacer públicas ese tipo de experiencias. En Totoro, casi todos, desearíamos ver al ser gigantes, o viajar en el gato que parece un bus. Las películas se complementan en eso, una marca la fanatsía del humano y la otra marca la realidad de nuestra especie.

Antonia, Valiosa Promesa y Pinocchio, la escuelita

La de más referentes directos al tema de la escuela, es la famosa historia de Pinocchio, que empieza con una curiosa escena: un tronco derribando todo lo que le sale a su paso, y cuando entra en la casa del que será su papá, se transforma en algo más antropomorfo; una referencia directa de que la educación o la guía, empieza en casa, cosa que vemos en Valiosa Promesa, un viudo que queda a cargo de sus tres hijos y, se nota cómo estaba dando una buena crianza, hasta que les viene la tragedia; en Antonia, se nota también, la poderosa influencia de la educación familiarizada, es decir, la que no es a través de una institución.
Entonces, un ente, como la escuela, que nada tiene que ver con la familia, en cuanto a que son seres distantes la que la controlan, no es alguien que pueda sentir afecto por un determinado sujeto, claro que, hay excepciones a la regla. Lo vemos en Valiosa promesa, cuando, la protección social, no valora los hechos desde una perspectiva interna, sino que se rige a unos estamentos que exigen una capacidad monetaria, para dizque, asegurar el perfecto crecimiento de los niños; como el hombre no cumple con los requisitos, pierde a sus hijos, que son enviados a un hogar sustituto, que revela la putrefacción del ser cognitivo, axiológico y pasional. En Antonia, la escuela no se muestra, bueno, la hija de Antonia va a estudiar artes a una universidad, pero nada se dice del proceso, en esta cinta, se valida más el concepto de crianza a partir de la propia búsqueda, de la deducción, hay un personaje, al que llaman "Dedos", este personaje es la representación de la educación alternativa, y muy eficaz, pues se evidencia el manejo de la información que posee. Es llamativo, que en Pinochhio, la escuela deja de ser mostrada duranto la mayor parte del filme, entonces, la historia, se convierte en un interpretación hecha por el protagonista, pues nunca ha ido a la escuela y ya sabe que es lo que no quiere. En Valiosa promesa, se muestran imágenes muy crudas, de lo mal que lo puede pasar un ser humano dentro de esos antros diseñados para la perdición. A manera de control, se muestra la escuela en los filmes, en Pinicchio, el niño que sin vivirla, sabe que no será el mismo sí la asiste, en Antonia, de forma indirecta, se muestra una escuela que, reprime el potencial del ser, recuerdo esa escena donde la nieta de Antonia, llama inepto al profesor, por no valorar la calidad, y sí preferir la cantidad. En valiosa promesa, sí que se manifiesta esa idea, pues no se ve la preocupación de las entidades por el mejoramiento de la vida de los individuos, simplemente quieren controlarlos.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

The People vs. Larry Flynt y La Gente de la Universal, un modelo a copiar

Son dos películas, una colombiana y la otra norteamericana.
Una se desarrolla en Bogotá y la otra en Kentucky.
Comparten muchas ideas, por ejemplo, el deseo por poseer una fortuna que se cuantifique con una divisa. La pobreza está presente en ambas cintas, sin embargo, Larry Flynt supera a Diógenes Hernández en ese aspecto, pues vemos que a medida que se desarrollan las historias, uno llega a ese estado deseado (Larry) y el otro se estanca en la pobreza. Eso en cuanto al poder adquisitivo; frente a lo que llamaríamos "autoridad", el norteamericano vuelve a superar al colombiano, porque el Señor Flynt, con todo su dinero, y bueno, su carácter, logra dominar su ámbito social; mientras el pobre Diógenes no se respeta ni a sí mismo. A través del tiempo que transcurre en los largometrajes, podemos ver, cómo uno se hace más poderoso, y el otro más miserable. Larry, llega a tener tanto poder, que puede doblar todo un sistema de valores reflejado en las leyes. Diógenes está tan hundido en la miseria que su esposa le entrega los orgasmos a su sobrino. Larry tiene tecnología, una casa gigante, cosa que no consiguió gratis, atrajo todo eso con la ambición y el trabajo; El sargento Hernández, como se presenta Diógenes, tiene la ambición, pero no tiene una pizca de buen trabajo, y eso se ve reflejado en su paupérrima tecnología, en sus amplias deudas,; una característica importante de Diógenes, es el engaño: soborna, miente, y eso le sustrae el poco poder que pueda tener; en cambio, Larry, está marcado por su honestidad, que raya con la convención social. En The People vs Larry Flynt, el protagonista se enfrenta a la oposición de la sociedad, como ente general, como cuerpo sin carga emotiva, a diferencia de La Gente de la Universal, donde Diógenes, se ve enfrentado a la puesta en duda de su poder, por parte de su sobrino, que no acata sus indicaciones. De su esposa, que se niega a sentir pasión por él, no es que ella sea mala, es que él es un perdedor. El poder que posee Larry le termina costando el movimiento de sus piernas, la vida de su esposa de Althea, un largo tiempo de depresión. A Diógenes le cuesta menos, su ínfimo poder, le pide a cambio: la vida.
Eso me da pie, para pensar en el cuerpo:

Larry, que posee mucho poder, se descontrola tanto que entra en deterioro supremo de su cuerpo, llega un punto, que a causa de la perdida del movimiento de sus piernas, efecto provocado por la exigencia de su "libertad de expresión", que creo yo, era más un deseo de dominio, que cualquier otra cosa; entra a consumir fármacos, por la escena, uno infiere que, se inyecta morfina, su esposa Althea, en el acto que la sepultaría, se inyecta y, aparece la adicción. El proceso que vive Larry, es bastante crudo, en su historia, es internado en un psiquiátrico, a causa de su comportamiento frente a la "ley". Diógenes, no tiene esos problemas, porque ante la mínima señal de autoridad, saca su billetico y cancela el permiso. No tiene problemas con fármacos, su problema es más psicológico que físico, porque es cargar con el fracaso, y la sospecha de que su esposa lo engaña. Pero vemos en Diógenes, a un ,dizque Sargento, que no tiene un aspecto que lo sustente, es decir, está fuera de forma, no es agradable a la vista. Frente a la oportunidad de serle infiel a sus esposa, Diógenes no duda, y parece como si se justificara en su hombría. Larry, acompañado de su esposa, decide llevar una vida sexual bien activa y variada, es un reflejo de la excentricidad del dinero, cuando se tiene dinero, ese tipo de placeres se vuelven más reales. Creo yo, que Diógenes sale mejor librado, pues no sufre tanto Larry, al colombiano le viene la muerte y ya, no sabemos qué más pueda sentir, mientras al norteamericano, le viene tragedia tras tragedia.

martes, 9 de septiembre de 2014

Autobiografía

Me pide usted que ¿me acuerde de mi primera lectura?
No está ni tibio.
¿Qué cosa recuerdo?
Recuerdo que mi hermano fue el primer universitario de la familia...él tiene 32 años, se graduó hace diez, once, doce...hace rato ya, así que, nunca nadie leyó antes que él...los libros no eran lo mío, mi herencia genética me lo estaba validando, hasta que apareció Elvin Basto e hizo doble titulación, ahí, tuve que pensar en mi futuro universitario. En el colegio la vida no pesaba tanto, yo me sentaba y sentía cómo el horario me llevaba y me traía, qué delicia, no tener que controlar tanta conciencia. En el tecnológico tuve que haber leído algo, pero, se lo digo con el corazón en el puesto y el cerebro perturbado, no recuerdo nada que me haya gustado; ese es mi criterio: es bueno porque me gusta; ¿la crítica literaria? se la dejo a la escuela de idiomas y a sus venerables miembros; pero si usted me pide que me apegue a las normas, me le apego sin asco, bueno, con asco, pero sin mente. Digo, fue cuando el hijo mayor de mi papá coronó el Programa de Derecho y luego el de Economía, cuando desperté, "mi profe" como lo llamo de cariño, tuvo mucho que ver en mi toma de conciencia. Es que la universidad cambia a las personas, las normas cambian el carácter de mi raza, pero claro, que es mejor así, si no es a través de la línea recta que nos trazan, jamás conoceríamos las curvas, nunca me habría podido salir por la tangente. Es que ésto no se trata de mí, se trata de él, que fue el papá que siempre tuve, pero que no me crió. Mi hermano, que me decía: busque en el diccionario, cuando yo le preguntaba el significado de una palabra; cosas tan simples como esas, que terminan por meterlo a uno en la conciencia. No recuerdo que me haya sugerido libros, ¿para qué sugerir títulos? si yo convivía con su conducta, sí, en pretérito imperfecto, porque se me fue, hace rato se me fue lejos, para el Norte, donde la vida, dice él, es más calidosa. Esta es mi biografía, pero, es que yo soy él, soy mi hermano, soy Elvin, y los que nos conocen lo saben y lo atestiguan. Me confunde esta actividad, porque debo escribir sobre mi proceso de lectura, pero, eso es muy personal, yo le cuento de mi orgullo, del que también se cultivó en los testículos de Rodrigo Basto y se gestó en Rosalba Guio. Porque él es el origen de mi proceso. Porque marcó mi vida. Porque nunca se lo dije, y ahora se lo escribo, así no lo lea. ¿Quiere nombres propios? Kafka, Arthur Conan Doyle, Natalia. Escoja uno, ese no es mi favorito...escoja otro...ése tampoco, escoja otra...por ahí va la tendencia; yo sé que a usted no le importa, pero ella escribe cosa seria. Gracias, me desahogué, espero que ésto se pueda valorar y que me sirva para aprobar, adiós.